lunes, 29 de junio de 2015

Espacio de intercambio Campo de Psicoanálisis.Hacia un proyecto del inconsciente - Ps. Carolina Pautasso

Espacio de intercambio Campo de Psicoanálisis. Tema: Clínica psicoanalítica en la época actual.
Hacia un proyecto del inconsciente
Ps. Carolina Pautasso
Tengo un padre y un padecimiento.
Tengo un padrecimiento.
Tengo un padre, si miento.
Tengo un padre un, si miento
Tengo un padre cimento
tengo un padre, si miente
Y una madre de que decía
(Que hay padre de cierto?.
que hay padre desierto)
y una madre que creía
que su único defecto
que decía siempre...la verdad.
Anónimo.

"Mejor pues que renuncie  quien no pueda unir a su  horizonte la subjetividad de su época".  (Lacan. Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis).
Intentaremos situar, en este ensayo, la constitución del sujeto a partir del discurso capitalista y sus manifestaciones al momento de la consulta clínica.
Lacan sitúa en su conceptualización del discurso capitalista:
Lugares:
Agente Trabajo Términos: S1 (significante amo)
Verdad Producción S2 (significante del saber)
$ (sujeto)
a (objeto a causa de deseo )
El punto de partida es el discurso  amo, el que hará que la “cosa” comience a andar y con ello el inconsciente. En este discurso, el inconsciente corresponde a ese algo que podríamos ubicar en el significante S1, significante que induce y determina la castración. Es decir que una vez surgido el S1 (significante amo), se repite ante S2 (significante del saber) y de esta puesta en relación surge el sujeto, representado por algo, por cierta pérdida .Ese algo, esa pérdida es lo que se le dio el nombre de objeto a.
Esquemáticamente:
Discurso amo                                         Discurso Capitalista

s1     s2                                                   $      s2
$        a                                                         s1      a                                       


Más allá de la forma en la que se produce en su presencia, el sujeto no podría reencontrarse en su representante significante sin que tenga lugar esta pérdida en la identidad que se llama, hablando con propiedad, el objeto a.
Lo que el discurso capitalista introduce al ser modificado el discurso  amo, invirtiéndose el $ por el S1, es la posibilidad de que haya un acceso posible al lugar de la verdad como el esquema lo muestra. La lógica que propone este discurso es el de una verdad toda sustentada nada más y nada menos que por el significante amo en su lugar, a esto se le suma un sujeto en el lugar de agente que se presenta solo por la “acción” de consumir.
En referencia a otro pasaje sobre el discurso capitalista, Lacan advertía acerca del fundamento de este discurso, el cual tiene la peculiaridad de no hacer lazo y ello debido a:
"Lo que distingue al discurso del capitalismo es esto: la Verwefung, el rechazo, el rechazo fuera de todos los campos de lo Simbólico, con lo que ya dije que tiene como consecuencia. El rechazo de qué?, de la castración. Todo orden, todo discurso que se entronca en el capitalismo, deja de lado lo que llamaremos simplemente las cosas del amor, amigos míos. Ven eso, eh? No es poca cosa!" (Lacan, J.1972 “El saber del Psicoanalista” – Seminario 19 - inédito).
La lógica de este discurso es  poder producir constantemente falta, que sirve para hacer mover al sistema, el sistema que anima cualquier sistema de consumo.
El rasgo estructuralmente maníaco de esta lógica consiste en cubrir la falta a través de la oferta ilimitada de  de objetos en forma de mercancía consumible.  Ningún objeto debe ser verdaderamente satisfactorio, así, de este modo,  permite  que la máquina productiva lance nuevos objetos de consumo ( correspondiendo al carácter de secuencia metonímica del deseo).
"La falta que el discurso capitalista promueve es la falta de objeto y no la falta en ser" (Massimo Recalcati. La última cena.  Pag, 250)
De este modo, podemos ver como la lógica capitalista se distancia de lo trabajado por Freud, respecto a la Modernidad.
La tesis del malestar en la cultura es que el sujeto debe pagar el precio de una renuncia pulsional para ingresar a la civilización, pero que esa renuncia produce síntomas. Esa es la formulación clásica del síntoma en la época del discurso amo.
En la época del discurso capitalista, la renuncia pulsional se interpreta como  un corte a la libertad individual. El estatuto de la falta instaura un vació que el consumo de objetos pretende llenar.
Si el estatuto del deseo tiene que ver con la falta en ser, el discurso capitalista actúa en la dimensión de esa falta, para intentar obturarla, rechazando esta dimensión imposible, promueve un goce superyoico sin regulación (impulse al goce), expulsando los términos de la castración.
Se trata de una distancia y no de una oposición ya que  los significaciones de cada  época deciden sobre el destino de las pulsiones. .Los representantes de cada  época imponen modos de representar, sentir y hacer.
Entonces..¿Cómo pensar el modo en que ésta época inscribe el malestar?, ¿ Qué relación tiene con los llamados nuevos (nuevos?) síntomas?
Lacan  en  Los complejos familiares sitúa:
"Un gran número de efectos psicológicos, sin embargo, están referidos, en nuestra opinión, a una declinación social de la imago paterna. Declinación condicionada por el retorno al individuo de efectos extremos del proceso social, declinación que se observa principalmente en la cotidianidad en las colectividades alteradas por estos efectos: concentración económica, catástrofes políticas; para señalar más adelante que el padre es : carente siempre, de algún modo, ausente, humillado, dividido o postizo en su personalidad"
La declinación del padre produce fragmentación en la red simbólica, bajo un déficit en la función del no, de veto.
Cuando decimos que la metáfora paterna se inscribe débilmente estamos diciendo:  que el deseo de la madre no estuvo suficientemente  limitado por la función paterna o bien que el deseo de la madre no signifique fálicamente, no da lugar al Nombre del padre, representándolo como una autoridad formal, privada del sostén del deseo. De allí es frecuente padres impotentes, débiles, castrados por un otro materno que no le reconoce ningún valor fálico. No se trata, entonces,  de una forclusión del nombre del padre sino de una debilidad en el ejercicio en su función ordenadora respecto al deseo de la madre.
Entonces apreciamos casos en donde la filiación de objeto, sustancia, síntoma sustituye a la filiación del nombre del padre.
¿Que caracteriza a éstos síntomas bajo el predominio de metáfora paterna débilmente inscripta y una castración no consumada?
Para comprender la distancia, nuevamente, el retorno a Freud.
En la teoría freudiana el síntoma es el retorno de lo reprimido, el síntoma adquiere un valor de metáfora.
En los síntomas que intentamos caracterizar no está en juego la represión como mecanismo defensivo sino la escisión entre lo psíquico y lo exterior como así también dentro de la misma esfera psíquica. Este modo de funcionamiento  busca editar lo no editado, simbolizar lo no simbolizado.
El síntoma adquiere valor de  holofrase, al contrario de la metáfora no significa nada, señala el fracaso de la acción significante de la metáfora.
 Una holofrase es una palabra frase. Se pierde la discontinuidad. Es no descomponible, congelada, petrificada. Es la anulación de una separación. El sujeto, aquí,  no se halla representado por un significante para otro significante. El  sujeto (respecto del síntoma) parece estar coagulado alli, "es" en este significante, en tanto que lo representa, pero no para otro significante.
No se pone en juego la afánisis del sujeto, que es lo que provoca el significante ( divide al sujeto, en tanto, siempre se requieren al menos dos significantes para que el sujeto pueda representarse), por lo tanto queda limitado al terreno imaginario, arraigado en lo imaginario.
De acuerdo a este mecanismo,  los síntomas se ubican en  la expulsión en el acto y la exclusión somática como mecanismos de defensa. El conflicto queda evacuado de la esfera psíquica hacia la realidad exterior o hacia el soma ( síntomas psicosomáticos, adicciones, impulsiones, trastornos alimentarios, angustia de fragmentación y, agresión, ect.).
"La clínica en sus formas actuales se caracteriza por una debilidad de la metáfora. El estado limite no debe ser entendido como una tercera estructura junto a la neurosis y psicosis sino como posición subjetiva específica que se caracteriza por la debilidad constituyente de la metáfora sintomática y por lo tanto, por una cancelación de la metáfora subjetiva, que por sí misma no vale como índice de una estructura psicótica" ( Massimo Recalcati pag 179)
¿Que posibilidades de abordaje tenemos, como  psicoanalistas, frente a la consulta clínica?
Como dijimos anteriormente la inducción del significante a nivel del sujeto ocurrió de una manera que no pone en juego la afánisis del sujeto por lo tanto habrá que limitar nuestro juego interpretativo, debido a que el sujeto dividido, en tanto afanisis , no esta involucrado.
No está en juego la histerización del discurso, en tanto posibilidad de que el sujeto pueda elaborar sus identificaciones alienantes para desembarazarse de ellas. La inclinación holofrásica del discurso provoca un efecto de bloqueo, la identificación misma se vuelva inanalizable.
Se tratará, entonces, de en lugar de reeditar en la trasferencia, editar, como mecanismo que posibilita el registro de lo no vivenciado, ligar bajo representación.
Se tratará, de sostener el proyecto del inconsciente como resistencia en acto respecto del modelo del discurso capitalista.
Bibliografía:
FREUD. El malestar en la cultura. Tomo XXI. Editorial Amorrortu.
LACAN. La familia. Editorial Argonauta.
LACAN. SEMINARIO 11. Editorial Paidós.
LACAN.  Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis. Escritos 1. Siglo XXI ediciones.
RECALCATTI. La última cena. Ediciones del cifrado.
NASIO. Los gritos del cuerpo.Editorial Paidós.
LERNER, STERNBACH. Organizaciones fronterizas, pronteras del psicoanálisis. Lugar Editorial.


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